Artefacto: primera impresión.
Mood: Play it again Sam. Or not. Playing: La Plume - Louise Attaque
“Cuando los cronopios van de viaje, encuentran los hoteles llenos, los trenes ya se han marchado, llueve a gritos, y los taxis no quieren llevarlos o les cobran precios altísimos. Los cronopios no se desaniman porque creen firmemente que estas cosas les ocurren a todos, y a la hora de dormir se dicen unos a otros: "La hermosa ciudad, la hermosísima ciudad". Y sueñan toda la noche que en la ciudad hay grandes fiestas y que ellos están invitados. Al otro día se levantan contentísimos, y así es como viajan los cronopios.”
(Julio Cortázar / Viajes)
“Cuando los cronopios van de viaje, encuentran los hoteles llenos, los trenes ya se han marchado, llueve a gritos, y los taxis no quieren llevarlos o les cobran precios altísimos. Los cronopios no se desaniman porque creen firmemente que estas cosas les ocurren a todos, y a la hora de dormir se dicen unos a otros: "La hermosa ciudad, la hermosísima ciudad". Y sueñan toda la noche que en la ciudad hay grandes fiestas y que ellos están invitados. Al otro día se levantan contentísimos, y así es como viajan los cronopios.”(Julio Cortázar / Viajes)
Nota del autor: Es de público conocimiento que tanto las intuiciones como las sospechas y las primeras impresiones, entre otros, no son sino artefactos de simple-complejo diseño y de variados ritos. Confeccionados por la ilusión y la inquietud, hablamos de pequeñas maquinas de movimiento continuo, pequeños ingenios diesel, ruidosas, que exhalan humos y otras melodías (que algunos insisten en bailar, torpemente) que, sin lugar a dudas, contaminan la tibia inocencia que todos predicamos tarde o temprano, sea frente a un café, una colisión vehicular o una operación de apéndice. Luego, y evitando caer en una secreta seguridad semántica, me veo en la obligación boreal de señalar que la próxima que ustedes se aprestan a leer (mis bendiciones por ello) funciona solo en la lógica de la dramatización y siempre y cuando los engranajes bailen como calcetines al viento; esto es, solo si se cree que las intuiciones (mas divinas que humanas) pueden triunfar sobre las sospechas (mas humanas que divinas, por el dolor presente). De las primeras impresiones no pretendo discutir (menos aún de las coincidencias, dios me libre), salvo advertir que, tal como el hecho de tomar un taxi o correr las cortinas, son una cuestión de fe. De aquella de ojos cerrados y brazos extendidos. Disfruten la caída.
Estoy seguro que recuerdas esa conversación. Me imagino que sí. Fue la primera que tuvimos. Y la última. No me quisiste mirar a los ojos. Fingí que fumaba de toda la vida. Pediste helado de canela y yo café. Supimos ahí, en ese momento preciso, que no nos volveríamos a ver. No; no habría una segunda vez. Había ilusión, como siempre la hay entre un hombre y una mujer. También esperanza, porque si no, perdíamos el tiempo; era frágil y tan sencillo.Hablamos solo idioteces: que libros habíamos leído y cuales no. De cómo sobrevivíamos entre líneas y como fingíamos ser vecinos deportados. De la miseria de engañarse un poco todos los días, para evitar el gulag de dientes y grasa. Te esperé con Huidobro y tu llegaste con Kundera. Pero eso, francamente, poco y nada interesaba. Había mucho ruído, de esas máquinas y esos fósforos; ellas nos salvaron del pudor de escucharnos demasiado. Y llegaste tarde, ahora lo recuerdo. Me hiciste esperar y estuve cerca de irme. Ahora que lo pienso, siempre estoy cerca de partir, junto a esas migas verdes y húmedas.
Bailaste con tu nariz cada uno de mis juegos semánticos. Te diste cuenta, o al menos sospechaste, sin duda, que hablaba mas de lo que decía. Me respondías todo lo que ya te había escuchado decir cuando no decías nada; cuando pasaba el instante y llegaba el silencio, yo lo cantaba, bajito. Fuiste predecible e instantánea. Recuerdo haber entendido todo en un momento: no hice nada mas que evitar que te volaras junto al papelito que nos ataba a la mesa y pasé a llevar tu mano; se te deshizo, como si hubiese sido de sal. Se me durmió la mitad del cuerpo y me picaba la nariz; no me reía con tu chiste ni creía tu historia. Era tan triste, recuerdas. Te veías como querías ser, blanca y ligera. Pétrea y mentirosa; no sabías bien que hacías ahí. Me veía como no quería ser, predecible y honesto. Ansioso.
Quise irme desde el primer momento; no conozco la razón. Ya no quería escuchar más y, sin embargo, me quedé hasta el final. Se me cerró la garganta de pronto, fumé; se contrajo de tal modo que ese humo prematuro pudo abandonarme solo tras un par de semanas. Pienso, ahora que no tengo el tiempo para perderlo y que mi reloj baila valz por su poca batería, que solo se conoce una vez y que el resto ya lo has escuchado antes. Y no creo nada de que las personas sean únicas. Todas se parecen demasiado unas a otras. Una vez, tal vez la primera o la última si prefieres, solo una vez tocas tu rostro. Luego solo son ojos sin una cara. Una vez regalas la impresión; la alteridad requerida. El resto, no lo conozco.
Hago el ejercicio; de la hipótesis al paradero: creo que podría decir tu nombre, en mis labios, por mucho tiempo, pero tendría siempre sabor a anécdota.
No entiendo porqué casi al final, dejaste escapar una ceja ajena para que te respondiera con una ironía: escribiste tu nombre. Yo no quería responder pero no quise conservar la hoja. Pesé con mis habituales manías cada una de tus palabras para hoy no recordar ninguna. A decir verdad, apenas te recuerdo las mejillas, un trozo de cuello y un par de uñas. Pensé en pedirte un “te quiero” o en, sin mas hipocresía que la maldita, escribirlo en tu espalda, cuando nos despedimos. Y no se me ocurrió más que dejarte la pluma. Esa que ya no me pertenecía.
Nunca fue una excusa: los dos cumplíamos con un deber lento e indeseado. Nos movimos por intereses simples y distintos; la búsqueda de lo que no se tiene para dar lo que no se espera. Te acompañé al metro, pensando que tu pelo había cambiado de color. Con buena letra, no sé bien porqué, quise acompañarte. Parecías tan pequeña, sabes. Solo pensaba en el regreso; en la anécdota. Quería sentarme en una micro, sobre el cemento, y disfrutar la caída. Ese viaje.
Pensé que podría escaparme un rato. Tu pensaste que no volvería.
No nos equivocamos.
Louise Attaque – La Plume
Je te donne la plume pour qu'tu dessines
la plus belle ville que t'aies connue
le plus bel hymne que t'aies voulu
je te donne la plume
moi j'en veux plus
(yo te doy la pluma para que tu dibujes
la ciudad mas bella que hayas conocido
el himno mas bello que hayas querido
yo te doy la pluma,
yo no la quiero más)
Quise irme desde el primer momento; no conozco la razón. Ya no quería escuchar más y, sin embargo, me quedé hasta el final. Se me cerró la garganta de pronto, fumé; se contrajo de tal modo que ese humo prematuro pudo abandonarme solo tras un par de semanas. Pienso, ahora que no tengo el tiempo para perderlo y que mi reloj baila valz por su poca batería, que solo se conoce una vez y que el resto ya lo has escuchado antes. Y no creo nada de que las personas sean únicas. Todas se parecen demasiado unas a otras. Una vez, tal vez la primera o la última si prefieres, solo una vez tocas tu rostro. Luego solo son ojos sin una cara. Una vez regalas la impresión; la alteridad requerida. El resto, no lo conozco.
Hago el ejercicio; de la hipótesis al paradero: creo que podría decir tu nombre, en mis labios, por mucho tiempo, pero tendría siempre sabor a anécdota.
No entiendo porqué casi al final, dejaste escapar una ceja ajena para que te respondiera con una ironía: escribiste tu nombre. Yo no quería responder pero no quise conservar la hoja. Pesé con mis habituales manías cada una de tus palabras para hoy no recordar ninguna. A decir verdad, apenas te recuerdo las mejillas, un trozo de cuello y un par de uñas. Pensé en pedirte un “te quiero” o en, sin mas hipocresía que la maldita, escribirlo en tu espalda, cuando nos despedimos. Y no se me ocurrió más que dejarte la pluma. Esa que ya no me pertenecía.
Nunca fue una excusa: los dos cumplíamos con un deber lento e indeseado. Nos movimos por intereses simples y distintos; la búsqueda de lo que no se tiene para dar lo que no se espera. Te acompañé al metro, pensando que tu pelo había cambiado de color. Con buena letra, no sé bien porqué, quise acompañarte. Parecías tan pequeña, sabes. Solo pensaba en el regreso; en la anécdota. Quería sentarme en una micro, sobre el cemento, y disfrutar la caída. Ese viaje.
Pensé que podría escaparme un rato. Tu pensaste que no volvería.
No nos equivocamos.
Louise Attaque – La Plume
Je te donne la plume pour qu'tu dessinesla plus belle ville que t'aies connue
le plus bel hymne que t'aies voulu
je te donne la plume
moi j'en veux plus
(yo te doy la pluma para que tu dibujes
la ciudad mas bella que hayas conocido
el himno mas bello que hayas querido
yo te doy la pluma,
yo no la quiero más)
PS: ¿Y esto? Ropa vieja. Comida añeja recalentada. Ni tanto, a decir verdad. Era algo para rellenar, lo admito. Para que el blog siga existiendo. Hace mucho calor y la verdad es que, como a muchos, solo el frio me da (buenas) excusas.
PS2: Despues de todo, las primeras impresiones engañan, no?
PS3: El tema inspirador, de Louise Attaque, lo pueden bajar aquí. Un clásico de este brutal grupo frances rock-folk.
PS2: Despues de todo, las primeras impresiones engañan, no?
PS3: El tema inspirador, de Louise Attaque, lo pueden bajar aquí. Un clásico de este brutal grupo frances rock-folk.
Merci et à bientôt


30 comentarios?
de relleno pero bueno. Yo que solamente te leo hace poco, me parecio basatnte bueno los textos, si es que ya los habias posteado antes. Saludos.
Me pregunto si estás en Santiago o en una intermitencia vacacional. Me dolieron las primeras impresiones, tal vez porque me reconocí en Kundera y Huidobro, porque tantas veces me he pensado interesante para ser sólo la colección de clichés que disparo a diestra y siniestra. Tal vez porque el papel lo resiste todo y la mirada, en cambio, nos delata en nuestra brutal indigencia.
Me gusta leerte, aunque saques tus letras de otros tiempos.
Te invito a jugar algo que no tienes que jugar si no quieres. Es lo que 'se lleva' en el mundo blog, y aunque no abogo por las modas, me parece una excusa para saberte un poco más cierto. En fin, en mi refugio está la explicación, y un abrazo que te espera siempre con la solidaridad de la herida y la sonrisa accidental.
Ya sabes quién.
Honbre, que impresión tan filosófica. Buena vista con esos detalles tan escondidos, son moldes profundos para poder conocer a la gente.
Por el comentario anterior... olvidalo. A veces las letras carecen de gestos, eso fue lo que pasó.
Saludos
Tú, Huidobro; ella, Kundera. Es, a a mi modo de ver, mucho menos que decir "yo Tarzán, tú Jane".
Desde ahí el final estaba claro y escrito.
Además de eso, quiero decir una arbitrariedad. es decir, a propósito de eso de por qué no le pediste un "te quiero". Lo que pasa es que me pidieron un "te amo" en la primera noche. Mi trauma inmediato fue asistido con rapidez, por suerte. me dijeron "es que así es más rico".
jajaja
ke me recuerdo menos de akello y màs de otras cosas
aùn siento la pluma en mi espalda
con Rilke
mis oidos piden excusas de tu respiraciòn agitada.
agitada como esa tarde
el metro demorò tanto ke kize pedirte màs canciones para el camino
pero me bastò con tus cejas
nosè
puede ke sea un dia mas.
y esto un simple relleno de almohada
unnrellenoazul/calipso/verde/amarillo.
nos leemos/vemos
de los pastos y todo esto
egolatramente
me
aiòz
Que prosa más poética compadre...mientras leía afloró la nostalgia... uf..sobre todo por estas fechas.
Gran post, como siempre!
Nos estamos leyendo!
Suerte!
Tal vez debiste quedarte, de todas formas.
Incluso tus "rellenos" son un agrado de lectura.
el calor sin duda, te sigue dando buenas excusas ::
nos leemos!!
Lo bello y lo triste, perfectamente mezclados, esa es la magia de la primera y ultima cita.
Anécdota... todo es pasajero.
Muchos saludos! Nos leemos :)
Para relleno es bastante bueno. Excusas y el verdadero fondo de nuestro ser, que inevitablemente sale a flote.
De nuevo por aqui dando la vuelta y poniendome al día y espero que sea por mucho tiempo.
Muchos saludos y nos seguiremos leyendo.
Elva*
saludos, intermitente... debo decir que todo esto me pareció un penoso deja vu...... "Y no creo nada de que las personas sean únicas. Todas se parecen demasiado unas a otras"
Buenos textos. Detalles que nos diferencian... tú por lo menos los aprecias muy bién.
Saludo.
Sigo leyendo
digno (en toda su expresión, quizás por las otras cosas indigndas de ese día) de un catorce de febrero (aunque ahora mismo no lo sea)
((saludos))
Yo de nuevo. Debí haber esperado una ocasión más solemne, pero la solemnidad no existe por blog. En fin, que el otro día me junté con Perplejo -somos amigos desde antes de la fiebre bloguera- y decidimos que eres uno de nuestros favoritos.
Que escribes dolorosamente bien, que rastreamos tus pisadas y te extrañamos en las intermitencias, que, como pocas, tus letras nos hacen caer y volver.
Te lo habría dicho por mail, pero claro, no lo tengo.
Un abrazo cómplice.
yo para variar noe stas en mi disco duro, es una verguenza decir que soy una adicta a la musica si solo conozco la nada misma.....en fin son detalles....creo que yo soy una intermitente en ese sentido, bueno siga disfrutando del calor, al menosno esta encerrado en una oficina, ya no me quejare jajajaja, nos vemos, muchos saludos, ahh! mmm que rico ropita vieja, los mejores son los tallarines con salsa mmm y en el blog un post que tenga poca auidiencia pa que no pase inadvertida nuevamente jaj y si fue buena que sea un mejor, chau
Nada de relleno...la cagas como escribes...y yo q' cometo el desatino (o el acierto, mejor dicho) de leerte en soledad y escuchando uno de mis discos favoritos de EBTG... bella nostalgia, saudade como dirían en otras lenguas...
Salu2
Dr. Child!
Con temas de L.E Aute en la cabeza al leerte te saludo, toque fino el frances de siempre, el que tambien, me trae temas (Indochine) cuestiones de Feeling creo yo. Un gusto siempre, pasar por aqui. nos leemos.
Quisiera tener algun relleno así en mi blog... bueno bueno.
Eso pues...
Saludos!
Claudia.-
Eres de otro planeta. Como de película francesa (o a lo mejor es el efecto de esa canción que SÍ bajé) y toogoodtobetrue. Qué envidia ella, fue la musa inspiradora de un lindo texto. Fue ella o la situación?
Cuídese.-
Te leo y me viene una angustia tremenda... quizás porque ando hipersensible, y me da pena todo... es posible, pero tu forma de relatar tiene un dejo de nostalgia.
Te dejo esta canción de Carla Bruni
Quand tu es si près de moi
cette chambre n'a plus de parois
Mais des arbres oui, des arbres infinis
Et quand tu es tellement près de moi
C’est comme si ce plafond là
Il n’existait plus
Je vois le ciel penché sur nous
Qui reste au moins si
Abandonné tout comme si il n’y avait plus rien
Non plus rien d’autre au monde
Et j’entends l’harmonica mais on dirait un organe qui chante pour toi et pour moi
Là haut sur le ciel infini pour toi et pour moi
Un beso, chau
Lore
Este supuesto texto de relleno para sobrevivir el blog, me ha hecho acordar de un episodio similar...Sólo que en este caso las apariencias no me engañaron...no quería irme, quería quedarme..y fue la primera y la última vez...quien sabe? la vida es extraña. Nuestras conversaciones se basaron en lo videomusical...toda una tarde...
Te envio saludos!
Salût!...
y yo te dejo una de Sarah Thèry_Je laisse faire", sólo un pedacito:
J'ai trop souvent voulu prévoir
Comment une belle histoire m'arriverait
Ce serait peut-être un jour de pluie
Une fin d'après-midi
On se croiserait
Je rêvais de quelqu'un qui m'attendrait là
D'un hasard qui n'verrait que moi
Mais je laisse faire la vie
Comme elle veut m'emmener comme elle a envie
Moi je laisse faire l'amour comme il court comme il arrive
Et si il me sourit
Oh je laisse faire...
Pues sí, dejemos que la vida diga... si no fue esa, será la próxima... esa que apenas veas a los ojos y quieras que se quede y quieras quedarte para toda la vida...
me fui en la volá...pero es que ando sensible...
Andaba de paseo
à bientôt...
C.
Nada que decir... excelente texto, prosa brillante y sensible.
Saludos!
Menecanta. Me dan nostalgia tus textos.Son puro invierno. Con lluvia afuera, en una cabaña en la montaña...y me recuerdan también la época en que yo escribía cosas tristes y en que me gustaban las historias con final ácido. Quizá todavía me gusten, pero resultaba una forma muy dramática de sobrevivir...
En todo caso es tu estilo, no lo dejes nunca, te queda bacán.
Saludos!
Olá! Visite o meu novo blogger: http://ilustrada-ppg.blogspot.com/ e meu site: http://www.ilustrada.ppg.br/ Me ajude a divulgar! Desde já agradeço! E gostaria de fazer novas amizades! Abraços !
Se puder click nos banners! Grato!
Puede ser relleno pero sabes que el "relleno" es lo que hace más sabroso el pavo de navidad, las tortas sin "relleno" son muy malas (no serian tortas sino queques)...ojo relleno no es eqivalente a malo :)
Me gustan tus fotos.
Saludos.
mmm y el F5? saludos yapoh vuelve a la ciudad, "ciudadano"......
Pues gracias por tu comentario. Me gustó lo que me escribiste y gracias. Simplemente gracias.
Nos leemos.
Uno se siente como el Principito cuando esperaba a su amigo el zorro y se dejaba llevar por la expectación y las expectativas de la ausencia.
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