La hora insuficiente: brazos de neón.
Mood: Entre ciruelas suicidas y tiempos modernos. Playing: Maybe Tomorrow - Stereophonics
No hay hora insuficiente en que las luces no quieran tocar el cielo. Que no sienta vergüenza por no poder llegar mas lejos que mis cortos brazos. Así, cortesía linea 4 del metro, las espío a las luces. De lejos, algunos días más de cerca. La hora insuficiente en que el día se despide; yo digo adiós y mi ipod muere sin bateria.
“And the battle’s just begun / There’s many lost, but tell me who has won /The trench is dug within our hearts” canta U2 su Sunday Bloody Sunday; mi ipod guarda silencio y se va a dormir. “Pero dime quién ganó” parece ser una pregunta que me hago muy a menudo. Dejo Vicente Valdés. Sin música, pienso que el viaje se me hará mas largo. Tal vez. Y vuelvo a escuchar mucho de lo que, por manías y cobardía, creí desterrado para unos meses más. Una discusión pendiente. Ya llevo una semana de cuarto año de Derecho. El punto de no retorno quedo atrás. En la hora insuficiente.
Cuando recibes el año con la cara hinchada y con un par de muelas menos, te ries y de reojo esperas que el año no sea tan decepcionante. Imposible no tener expectativas y creer, cual casino, que te toca sentarte en la maquina ganadora. Esperaste y esperaste; después que todo el resto perdió en esa, te sientas, se encienden las luces y caen monedas. No puedo quejarme, claro, pero tampoco conformarme únicamente con sobrevivir. Es hora de encontrar un oficio en el ghetto y aspirar a momentos felices con vino tinto. Si me lo repito varias veces, hasta suena agradable.
Entonces ¿que fue de las vacaciones? Mucho Rapel, sol, dormir y comer mucha fruta de la zona. Y carne, grasa y cerveza. Mucha. Leer y sonreir lejos del resto. Luego fueron unos dias en Viña con un “bello grupo humano universitario”: Gonzalo, Nicolás, Claudio, Ricardo y Cristóbal. Me di cuenta de una realidad no siempre tan evidente: calculo mis momentos felices, la mayor parte, con la medida de la risa. Entonces, entre arena, alcohol, calles y cartas, me sentí mejor. Me siento mucho mejor. Ser parte de anécdotas puede ser muy bueno a veces.
“Me voy porque aca no se puede,/ me vuelvo porque alla tampoco / Me voy porque aqui se me debe, / me vuelvo porque alla estan locos / Sur o no sur...” Kevin Johansen sonaba un día, una noche mas bien, mientras nos movíamos en Valparaíso. Pensé en el desarraigo emocional que a veces me contagia y me sentí, al menos por unos momentos, parte de un baile que no tenía tanto de extraño como creí. Si, fue una buena semana aquella. Tengo mucho de ellos, aún cuando a veces no quiera reconocerlo. No es ningún misterio que todos queramos participar de la hora insuficiente.
Estación Grecia. Suben 3 personas. Me siento un poco afiebrado. El pasto mojado no es siempre una buena opción. Una chica emo, regresando del colegio, se sienta 2 espacios a mi izquierda. Me mira, la miro. Estornudo y, sospecho emitir un sonido no muy agradable al sonarme. “Mierda, solo quiero llegar a dormir.” Afuera, la ciudad parece alcanzar la noche.
El primer día, el regreso, tiene mucho de falsa esperanza. Hay muchos abrazos y besos que sobran. Si pudiese ahorrar algo de aquello, lo haría. Veo que llega mas gente rubia. Naturales y no. Más gordos y mas extraños. “Los extrañé, no saben como” les digo, bajito, al oído de mis (verdaderos no plásticos) amigos. Para que el resto no sospeche, que en realidad, les miento demasiado. Los hago reir y me responden “las cosas serían distintas sin alguien como tu por aquí.” ¿Realmente lo serían?
Estación Simon Bolivar. “So maybe tomorrow /I'll find my way home”, Stereophonics cierra Crash, la reciente ganadora del Oscar a la mejor película. Pero comienza con Graham (Don Cheadle), encerrado en metal y vidrio: “En Los Angeles nadie te toca. Estamos siempre detras de este metal y vidrio. Creo que extrañamos tanto ese tacto, que chocamos contra otros, solo para que podamos sentir algo”. “Sentir” esta totalmente devaluado por estos dias. La realidad parece tener el espesor de mi televisor y arriesgamos la vida, a veces unos minutos nada mas, solo para sentir algo. 25 pulgadas de sentimiento y cambiamos la programación. Luego, nos da vergüenza y lo olvidamos rapidamente: “no es asi como se despliegan mis manos, mis recuerdos” pensamos y nos creemos un poco el resto. Me cuento un cuento y cuento los días. Me duermo, tratando de creer en Marzo. “Siempre habrá infiernos donde dormir / me hacen falta” aquel trozo de Proverbios de Javiera Parra y los Imposibles parece un himno a ratos. A veces, para mi también.
Que a veces me engañe y me haga pasar por el resto no es novedad. Que presienta que este año pueda ser distinto, es un mal hábito adquirido. Que no tenga una memoria selectiva también. Que piense, un poco cada día, que me equivoqué al estudiar derecho, ya me da asco. Que caminar un rato por el centro me haga olvidar este aislamiento es algo que deja de tener sentido en la hora insuficiente.
Estiro mis brazos justo antes de que el metro de sumerja. Pienso en mi colección de horas insuficientes. Todas las veces que no encontré la calle que buscaba. Que la micro dio vuelas y vueltas. Esa hora en que tuve fiebre y vi brazos al cielo y no luces amarillentas y smog. Esa noche a la que no regresé por miedo o por honestidad. En que no te encontré dando vueltas en la combinación de Baquedano o Tobalaba.
En esos brazos, estirados. Al cielo o a tí. En esos brazos cortos míos, en donde termino. En donde comienzan las luces.
Estación Francisco Bilbao. Desciendo y asciendo. Quiero ir mas allá del metal y el vidrio aunque no sea momento de una hora insuficiente.
“maybe tomorrow...”
Si. Tal vez mañana.
“Neon heart day-glow eyes
A city lit by fireflies
They're advertising in the skies
For people like us”
No hay hora insuficiente en que las luces no quieran tocar el cielo. Que no sienta vergüenza por no poder llegar mas lejos que mis cortos brazos. Así, cortesía linea 4 del metro, las espío a las luces. De lejos, algunos días más de cerca. La hora insuficiente en que el día se despide; yo digo adiós y mi ipod muere sin bateria.“And the battle’s just begun / There’s many lost, but tell me who has won /The trench is dug within our hearts” canta U2 su Sunday Bloody Sunday; mi ipod guarda silencio y se va a dormir. “Pero dime quién ganó” parece ser una pregunta que me hago muy a menudo. Dejo Vicente Valdés. Sin música, pienso que el viaje se me hará mas largo. Tal vez. Y vuelvo a escuchar mucho de lo que, por manías y cobardía, creí desterrado para unos meses más. Una discusión pendiente. Ya llevo una semana de cuarto año de Derecho. El punto de no retorno quedo atrás. En la hora insuficiente.
Cuando recibes el año con la cara hinchada y con un par de muelas menos, te ries y de reojo esperas que el año no sea tan decepcionante. Imposible no tener expectativas y creer, cual casino, que te toca sentarte en la maquina ganadora. Esperaste y esperaste; después que todo el resto perdió en esa, te sientas, se encienden las luces y caen monedas. No puedo quejarme, claro, pero tampoco conformarme únicamente con sobrevivir. Es hora de encontrar un oficio en el ghetto y aspirar a momentos felices con vino tinto. Si me lo repito varias veces, hasta suena agradable.
Entonces ¿que fue de las vacaciones? Mucho Rapel, sol, dormir y comer mucha fruta de la zona. Y carne, grasa y cerveza. Mucha. Leer y sonreir lejos del resto. Luego fueron unos dias en Viña con un “bello grupo humano universitario”: Gonzalo, Nicolás, Claudio, Ricardo y Cristóbal. Me di cuenta de una realidad no siempre tan evidente: calculo mis momentos felices, la mayor parte, con la medida de la risa. Entonces, entre arena, alcohol, calles y cartas, me sentí mejor. Me siento mucho mejor. Ser parte de anécdotas puede ser muy bueno a veces.
“Me voy porque aca no se puede,/ me vuelvo porque alla tampoco / Me voy porque aqui se me debe, / me vuelvo porque alla estan locos / Sur o no sur...” Kevin Johansen sonaba un día, una noche mas bien, mientras nos movíamos en Valparaíso. Pensé en el desarraigo emocional que a veces me contagia y me sentí, al menos por unos momentos, parte de un baile que no tenía tanto de extraño como creí. Si, fue una buena semana aquella. Tengo mucho de ellos, aún cuando a veces no quiera reconocerlo. No es ningún misterio que todos queramos participar de la hora insuficiente.
Estación Grecia. Suben 3 personas. Me siento un poco afiebrado. El pasto mojado no es siempre una buena opción. Una chica emo, regresando del colegio, se sienta 2 espacios a mi izquierda. Me mira, la miro. Estornudo y, sospecho emitir un sonido no muy agradable al sonarme. “Mierda, solo quiero llegar a dormir.” Afuera, la ciudad parece alcanzar la noche.
El primer día, el regreso, tiene mucho de falsa esperanza. Hay muchos abrazos y besos que sobran. Si pudiese ahorrar algo de aquello, lo haría. Veo que llega mas gente rubia. Naturales y no. Más gordos y mas extraños. “Los extrañé, no saben como” les digo, bajito, al oído de mis (verdaderos no plásticos) amigos. Para que el resto no sospeche, que en realidad, les miento demasiado. Los hago reir y me responden “las cosas serían distintas sin alguien como tu por aquí.” ¿Realmente lo serían?
Estación Simon Bolivar. “So maybe tomorrow /I'll find my way home”, Stereophonics cierra Crash, la reciente ganadora del Oscar a la mejor película. Pero comienza con Graham (Don Cheadle), encerrado en metal y vidrio: “En Los Angeles nadie te toca. Estamos siempre detras de este metal y vidrio. Creo que extrañamos tanto ese tacto, que chocamos contra otros, solo para que podamos sentir algo”. “Sentir” esta totalmente devaluado por estos dias. La realidad parece tener el espesor de mi televisor y arriesgamos la vida, a veces unos minutos nada mas, solo para sentir algo. 25 pulgadas de sentimiento y cambiamos la programación. Luego, nos da vergüenza y lo olvidamos rapidamente: “no es asi como se despliegan mis manos, mis recuerdos” pensamos y nos creemos un poco el resto. Me cuento un cuento y cuento los días. Me duermo, tratando de creer en Marzo. “Siempre habrá infiernos donde dormir / me hacen falta” aquel trozo de Proverbios de Javiera Parra y los Imposibles parece un himno a ratos. A veces, para mi también.
Que a veces me engañe y me haga pasar por el resto no es novedad. Que presienta que este año pueda ser distinto, es un mal hábito adquirido. Que no tenga una memoria selectiva también. Que piense, un poco cada día, que me equivoqué al estudiar derecho, ya me da asco. Que caminar un rato por el centro me haga olvidar este aislamiento es algo que deja de tener sentido en la hora insuficiente.Estiro mis brazos justo antes de que el metro de sumerja. Pienso en mi colección de horas insuficientes. Todas las veces que no encontré la calle que buscaba. Que la micro dio vuelas y vueltas. Esa hora en que tuve fiebre y vi brazos al cielo y no luces amarillentas y smog. Esa noche a la que no regresé por miedo o por honestidad. En que no te encontré dando vueltas en la combinación de Baquedano o Tobalaba.
En esos brazos, estirados. Al cielo o a tí. En esos brazos cortos míos, en donde termino. En donde comienzan las luces.
Estación Francisco Bilbao. Desciendo y asciendo. Quiero ir mas allá del metal y el vidrio aunque no sea momento de una hora insuficiente.
“maybe tomorrow...”
Si. Tal vez mañana.
“Neon heart day-glow eyes
A city lit by fireflies
They're advertising in the skies
For people like us”
(U2 / City of Blinding lights)
PS: Si. Así es. Fin a mis meta-orgíasticas vacaciones y, tras un reality check, vuelvo (volvemos) a la realidad. ¿Cual realidad? Ya saben, esa de convención de ginebra, susan sontag, las ultimas noticias y transantiago. Papas fritas en cucurucho y apuntes de derecho civil.
PS2: "Oh, este tipo rayó con U2. No se sabía ninguna y ahora las canta todas". Si, algo de eso hay. Con Franz Ferdinand era el único que saltaba y cantaba. Ah si, y mi hermana-la-que-trabaja.
P3: Hace una semana encargué a traves de una disquería el album "Illinois" de Sufjan Stevens. Algo así como Rock-Folk gringo. Había bajado unas cuantas canciones y aluciné. Me llamaron y dijeron que había llegado. El problema: no tengo el otro 50% del dinero para retirarlo. Pero ya llegará.
Merci et à bientôt


18 comentarios?
Un agrado es, como primer comentarista, disfrutar de este ejercicio subterráneamente urbano y nostálgico q' tanto nos gusta...
incluso haces q' llegue a recordar con un poco de "cariño" mi ex-alma mater, jejeje...
Bien por ti, igual, que disfrutaste de los largos días estivales, yo no me quejo tampoco, bien buenas q' estuvieron las mías, pero en mi caso fueron las últimas... las próximas serán dentro de 365 días más y sólo serán 2 semanitas (creo :s), obviamente autofinanciadas por el suscrito :(
Así es, triste pero cierto, ha llegado marzo...
Salu2
Dr. Child!
PD: Bien ingrato si q' te tuvieron estas vacaciones eh?
Siempre cuando te leo me traspasas a la vida cotideana que dejé atrás, me haces recordar olores, texturas, colores y las fotos son siempre muy buenas.
Saludos.
Tanto tiempo... yo tuve que destinar mi fondo vacacional a otros menesteres, así que las únicas playas que pi´se fueron las de estacionamiento...
Y, just for the record, yo también salté y canté con Franz Ferdinand...
Saludos!
Y pensar que yo no tuve vacaciones...
Me encantó tu relato, como siempre en realidad.
Saludos!
crèeme
me too
aiòz
teleo/veo
:)
Las horas insuficientes... no trato de eludirlas, ya no, pero reconozco que con buenos relatos como el tuyo (pareces destilar aceras) hasta son llevaderas...
Saludos
creo q me posteaste...
te lei pero me complique... en alguna parte me perdi quizas te lea cuando tenga menos sueño...
esop.. gracias por postear...
oyeeee, yo tambien fui la unica junto con mis otros 3 amigos, que salto con franz ferdinand en lo de U2, al menos en un diametro de 15 metros, ja. solo pasé a agradecer tus lecturas, y tus siempre buenos comentarios... , te seguire leyendo
Está bien bonita esa línea, fijaté. Tanto que motiva delirios al por mayor.
Me gusta el azul. También lo concurrida que es. Hasta pantalla gigante tiene.
¿Por qué no la hicieron llegal al Estadio?
Como siempre, un placer leer tus relatos. Cuantas cosas no pasan por la mente en esos largos recorridos en metro.
En cada vagón del metro linea dos me pongo a pensar en la inmortalidad del cangrejo y en las horas y colapsos mentales. Colapse.
Grandes post sin duda.
Saludos...
me encanto la idea de tratar de creer en marzo... hoy nos queda poco. En todo caso, una de las mejores cosas del mes fue conocerte, y saber que eras tan simpatico como me imaginaba. Lo segundo, fue ver a mi querida amiga tan felìz.
Para la otra, no panqueques, bueno?
un beso, Carlos :D
Recuerdo muy bien eso de las muelas menos y la cara hinchada a principios de este año. Mal. O en realidad uno mismo piensa que es síntoma de desgracia ese tipo de condiciones para comenzar una pseudo-nueva-etapa. Ah y tampoco eres el único que siempre presiente que este año puede ser distinto, es un poco loser de nuestra parte pensar así, pero si no, nos volvemos locos.
Y me alegra ese asunto de U2.
Cuídate y actualiza más seguido (aunque quién diablos soy yo para pedir eso).-
me pasa al reves, alucinaba con U2 ya hora canto y bailo con franz, retiro todo lo dicho sobre ellos, es qeu en vivo la cosa es diferente ahora devoro sus discos y le pongo play play play a fallen ajja, sabe tengo una mala experiencia con la líea 4 fue atroz, laguna mental, tenia que llegar a esatción sotero del rio y yo no se como andaba en gran avenida linea 2, creo qeu erre de hospital jajja, bueno perdida en la ciudad, pero es otar historia, le deseo un exelente año y dicen qeu será mejor, al menos se sacó el peso de unas muelas lo qeu es yo con este castigo qeu llaman juicio y mas encima no hice nada, en fin saludotes =D
Usted ya sabe que cuenta con una prosa bastante lúdica y llena de accesorios, y como es la hora del adiós y cuando uno se muere cabe que le recuerden como de los buenos, paso a decírcelo una vez más.
La expectación por sus líneas no se hacía esperar.
Hasta siempre.
Perplejo suicidado.
Me gustó mucho eso de medir qué tan bien lo has pasado en medida de risa...
Ufff tanto que comentar, porque escribes muuucho.
Pero bien buenas vacaciones... para volver a una realidad que en resumen es la vida misma... las vacaciones son como los cortes comerciales :) donde todo es maravilloso... pero al adquirir el producto es totalmente diferente.
Un beso, chau
Lore
propongo ponernos al dìa
vos ke opinas nene?
propongo abriles
y otoños suaves
aiòz suavisate
:)
tkc
me!
Vuelta a clases, otoño... ¡que mejor! A claro... los compañeros que vuelven mas rubios tras las vacaciones echandole la culpa al sol ;) Nada es perfecto.
Un gusto verte de vuelta!
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