Sabor otoño.
Mood: lalunaentraporecielo. Playing: Pausa - Saiko
Padezco un vicio común pero no por ello menos particular; porque nunca es igual: caminar/escuchar lo que otros cantaron o dijeron por ahí. A donde sea. No por la idiotez y vanidad de sentirme un lugar común. Digo, no exclusivamente por eso. Es para creer; en una pausa, en un encuentro, en una mentira. Elija usted.
Doy varias vueltas en círculo y tal vez por ello algunos me creen bailando torpemente un réquiem asfaltado. Música y extras de por medio, conversaciones sin azúcar y quiebres; todo, cuando tal vez debería estar en otro sitio. Ese que no llega nunca.
Pasa un silencio de semifusa. No, es una corchea; las confundo, para variar. No leo música y a ratos me parece más fácil leer a las personas. Aunque otra cosa es cantarlas. Me tranquiliza la idea de saber que otros, escondidos elefantes vengativos y buenas excusas, se pasean tomados de las manos, queriéndose y no tanto, sintiéndose tontos insuficientes por sentir en vez de estar. Puedo sentir. Y puedo estar contigo.
“Mon pays, mon sang, ma rue, / Sont dans tes yeux, je les ai vus.” (Mi país, mi sangre, mi calle. Están en tus ojos, los he visto) Un episodio de Noir Desir - L’Enfant Roi.
Tomo la decisión inesperada y más amarga, consciente del lirismo que conlleva. Preso de una instancia íntima y mínima, cruzo y cruzo calles; peatón. Con o sin luz verde, sospechando apenas la grandeza infinita y frágil de mis dos presencias. Suelo mirar, un poco nada más, esos quioscos de Ahumada. Publicaciones públicas sin matices ni tonos. Unas pocas letras independientes. Porno, caras lindas y no otras no tanto. Alzas y bajas, surtidos de galletas, cigarros sin filtro y raspes sin suerte. Nadie anda con suerte y yo voy creyéndote un buen lugar para regresar. Pienso, mientras me pellizco una ceja y caliento involuntariamente una manzana verde, en la posibilidad de tener los dientes bien amarillos y una chaqueta sucia para, al fin del día, ser un tipo honesto y predecible. En el Haití hay gente sin tiempo que, medio en serio y media mirada, lo va perdiendo mientras miran como se extingue el último reflejo. La última puerta giratoria y dos de azúcar, por favor. Así como mis viajes tontos y mis disfraces prestados; de todo aquello te contaré un día, mientras te hagas la dormida y yo esté culpándome por no quedarme un poco más.
“Le vent les portera / Tout disparaîtra /Le vent nous portera .” (El viento los llevará. Todo Desaparecerá. El viento nos llevará). Vuelve Noir Desir solo para decirme Le vent nous portera.
No importa cuantas veces lo haga, este y otros circuitos con ceño fruncido y picazón de nariz. Me siento la falta de ortografía que falta; la mano que no se encuentra en el rostro; ese feliz tan infeliz que siente que está perdiendo el tiempo cuando en realidad nunca lo ha tenido.
Padezco un vicio común pero no por ello menos particular; porque nunca es igual: caminar/escuchar lo que otros cantaron o dijeron por ahí. A donde sea. No por la idiotez y vanidad de sentirme un lugar común. Digo, no exclusivamente por eso. Es para creer; en una pausa, en un encuentro, en una mentira. Elija usted.Doy varias vueltas en círculo y tal vez por ello algunos me creen bailando torpemente un réquiem asfaltado. Música y extras de por medio, conversaciones sin azúcar y quiebres; todo, cuando tal vez debería estar en otro sitio. Ese que no llega nunca.
Pasa un silencio de semifusa. No, es una corchea; las confundo, para variar. No leo música y a ratos me parece más fácil leer a las personas. Aunque otra cosa es cantarlas. Me tranquiliza la idea de saber que otros, escondidos elefantes vengativos y buenas excusas, se pasean tomados de las manos, queriéndose y no tanto, sintiéndose tontos insuficientes por sentir en vez de estar. Puedo sentir. Y puedo estar contigo.
“Mon pays, mon sang, ma rue, / Sont dans tes yeux, je les ai vus.” (Mi país, mi sangre, mi calle. Están en tus ojos, los he visto) Un episodio de Noir Desir - L’Enfant Roi.
Tomo la decisión inesperada y más amarga, consciente del lirismo que conlleva. Preso de una instancia íntima y mínima, cruzo y cruzo calles; peatón. Con o sin luz verde, sospechando apenas la grandeza infinita y frágil de mis dos presencias. Suelo mirar, un poco nada más, esos quioscos de Ahumada. Publicaciones públicas sin matices ni tonos. Unas pocas letras independientes. Porno, caras lindas y no otras no tanto. Alzas y bajas, surtidos de galletas, cigarros sin filtro y raspes sin suerte. Nadie anda con suerte y yo voy creyéndote un buen lugar para regresar. Pienso, mientras me pellizco una ceja y caliento involuntariamente una manzana verde, en la posibilidad de tener los dientes bien amarillos y una chaqueta sucia para, al fin del día, ser un tipo honesto y predecible. En el Haití hay gente sin tiempo que, medio en serio y media mirada, lo va perdiendo mientras miran como se extingue el último reflejo. La última puerta giratoria y dos de azúcar, por favor. Así como mis viajes tontos y mis disfraces prestados; de todo aquello te contaré un día, mientras te hagas la dormida y yo esté culpándome por no quedarme un poco más.
“Le vent les portera / Tout disparaîtra /Le vent nous portera .” (El viento los llevará. Todo Desaparecerá. El viento nos llevará). Vuelve Noir Desir solo para decirme Le vent nous portera.
No importa cuantas veces lo haga, este y otros circuitos con ceño fruncido y picazón de nariz. Me siento la falta de ortografía que falta; la mano que no se encuentra en el rostro; ese feliz tan infeliz que siente que está perdiendo el tiempo cuando en realidad nunca lo ha tenido. No fumo y pienso, ahora permutando a Huérfanos, que tengo una buena mentira perdida y que no tiene para qué regresar: saberme una existencia precaria entre gente muy alta. O esa otra de ser un buen observador, cuando lo cierto es que pierdo la vista por no cerrar mas a menudo los ojos. Sí, es cierto que camino siempre por esta misma ruta y por otras tan lejanas y cómplices. Que paro un poco en esa arista para ver las cientos de películas, clásicas y no tanto, que nunca veré y toda aquella ínfima parte de sensaciones que me visitarán; mientras otras tantas se quedarán en la vereda opuesta. Esa culpabilidad por sentir con cuentagotas. Como en la calle, compro de lo que se vende y de lo otro, recordando frases y fases de desilusión. Recordando, así sin recordar como un tonto, como puedo ser a veces una buena imagen granítica y como a veces me frustra tanto el que no me alcancen los brazos cuando te abrazo.
“Sociability / It’s hard enough for me/ Take me away form this big bad world /And agree to marry me / So we can start all over again”. Blur - Coffee and Tv vuela con esa ingenua pero tan cierta necesidad de comenzar todo de nuevo. Yo elijo lo posible y lo real: comenzar, nada más. Comenzar de una buena vez.
Tal vez sea cierto que aquel personaje se sienta agotado. Me agota la insinuación pero no esa que intuyes sino esta: “cuando el dedo indica el cielo, el tonto mira el dedo” como se burlaba un niño en una película francesa del idiota que esperaba sin esperar nada. Detrás de los taxis me paseo para pensar en las otras rutas que podrían desaparecer. Y como ese aire de tiempo mágico, esa tormenta de papeles firmados y pelusas en el metro, como el saludo de las sopaipillas y mi siempre burocrática sonrisa: solo vale aquella en que muestro los dientes. “Cuidado oiga, camine derecho y no ande botando todo eso por aquí. Que ya tenemos demasiado.”
“Tranquila toma la llave / Yo te la doy de regalo / Que abre todas las puertas que están cerradas con candado.” Gepe podrá cantar La enfermedad de los ojos, pero quién sabe si la ha padecido realmente.
Cambio y es otra de Gepe, Namás. “Déjame entrar no digas nada / No digas nada y no digas nada mas”. Ahora tengo ganas de correr. No hace tanto frío; pero rápida la memoria, recuerdo que detesto correr. Hoy prefiero bailar la intuición de un artesano maldito. Cantar la sospecha de un mal día. Escuchar mis pasos un poco mas atrás, lentos y salados. Suspirar tu presencia y el dúo. Pensar con eco no es mi costumbre adquirida. No tengo el hábito de la necesidad aún cuando lo perseguí tanto. Ni el de extrañar para luego regresar. Ella, esa calle, me sugiere que quererte sea una necesidad. Una pausa. No, ninguna pausa respondo yo. Esto parece más bien, otra forma de ponerle play a mi vida. Después de varios largos paréntesis y viajes sin turismo ni souvenirs.
"So, let go /Jump in / Oh well, what you waiting for?" Me recuerda Frou Frou con Let Go que un Garden State puede, angustioso tal vez, llegar en un otoño como este.
"Ah, mira!" Ya apareces a la vuelta de la esquina. Me estás esperando y llego tarde; tan tarde como todos esos días martes; esos que duraron muchas semanas. Te voy a buscar; o tú a mí. O bien ambas y ninguna. Un beso para luego vestirte de todas aquellas palabras que tuvieron un presente ajeno.
Parecen tantas. Tantas las esquinas donde te esperé.
Me habrías visto cantando los silencios. Masticando la rabia. Temblando de saberme descubierto y hablando sin decir nada.
Para luego sentirte, sabor otoño.
Para hoy estar contigo.
“Sociability / It’s hard enough for me/ Take me away form this big bad world /And agree to marry me / So we can start all over again”. Blur - Coffee and Tv vuela con esa ingenua pero tan cierta necesidad de comenzar todo de nuevo. Yo elijo lo posible y lo real: comenzar, nada más. Comenzar de una buena vez.
Tal vez sea cierto que aquel personaje se sienta agotado. Me agota la insinuación pero no esa que intuyes sino esta: “cuando el dedo indica el cielo, el tonto mira el dedo” como se burlaba un niño en una película francesa del idiota que esperaba sin esperar nada. Detrás de los taxis me paseo para pensar en las otras rutas que podrían desaparecer. Y como ese aire de tiempo mágico, esa tormenta de papeles firmados y pelusas en el metro, como el saludo de las sopaipillas y mi siempre burocrática sonrisa: solo vale aquella en que muestro los dientes. “Cuidado oiga, camine derecho y no ande botando todo eso por aquí. Que ya tenemos demasiado.”
“Tranquila toma la llave / Yo te la doy de regalo / Que abre todas las puertas que están cerradas con candado.” Gepe podrá cantar La enfermedad de los ojos, pero quién sabe si la ha padecido realmente.
Cambio y es otra de Gepe, Namás. “Déjame entrar no digas nada / No digas nada y no digas nada mas”. Ahora tengo ganas de correr. No hace tanto frío; pero rápida la memoria, recuerdo que detesto correr. Hoy prefiero bailar la intuición de un artesano maldito. Cantar la sospecha de un mal día. Escuchar mis pasos un poco mas atrás, lentos y salados. Suspirar tu presencia y el dúo. Pensar con eco no es mi costumbre adquirida. No tengo el hábito de la necesidad aún cuando lo perseguí tanto. Ni el de extrañar para luego regresar. Ella, esa calle, me sugiere que quererte sea una necesidad. Una pausa. No, ninguna pausa respondo yo. Esto parece más bien, otra forma de ponerle play a mi vida. Después de varios largos paréntesis y viajes sin turismo ni souvenirs.
"So, let go /Jump in / Oh well, what you waiting for?" Me recuerda Frou Frou con Let Go que un Garden State puede, angustioso tal vez, llegar en un otoño como este.
"Ah, mira!" Ya apareces a la vuelta de la esquina. Me estás esperando y llego tarde; tan tarde como todos esos días martes; esos que duraron muchas semanas. Te voy a buscar; o tú a mí. O bien ambas y ninguna. Un beso para luego vestirte de todas aquellas palabras que tuvieron un presente ajeno.
Parecen tantas. Tantas las esquinas donde te esperé.
Me habrías visto cantando los silencios. Masticando la rabia. Temblando de saberme descubierto y hablando sin decir nada.
Para luego sentirte, sabor otoño.
Para hoy estar contigo.
“(...) y encontrarte en un lugar. Y festejar juntos la suerte. Poder quedarme hasta el final”. Saiko – Pausa.
Merci et à bientôt



35 comentarios?
"Viento del sur, o lluvia de abril, quiero saber dónde debo ir..."
Interesante paseo por la ciudad... en otoño... nada más lindo que ver cómo las hojas caen de los árboles como formando una cortina que flamea con el viento...
Un beso, chau
Lore
ay nene, mi admiracion no cambia por tí, a pesar que ya no seas el niño de msn si no que seas el tan esperado cuarto.
Me encantan uds, me encanta que hagas a mi hermigui tan felíz, que le hayas dado brillo a esos ojos que estaban semi opacos.
Y me encanta pensar que este es el cierre permanente del cuarteto estrella... y que ahora puedo considerarte, solo por el echo de ser quien eres, mi nuevo amigo.
T quiero montones, gracias por darle un otoño felíz a mi amiga querida. Y un poco a mi también, de verla felíz.
Beso!
Cierto, que allá es otoño. Aquí es primavera, finalmente ha dejado de nevar - casi.
Un abrazo
gracias por tus ojos... por tus letras y tu antencion. Un abrazo grande desde este lado de america.
Seguimos volando
Tus paseos me complican...
y el otoño es un buen tiempo para dar excusas... eso no lo niego, y si... quizas tengas la razon encuentre algo a la vuelta de la esquina ... solo es cosa de salir a caminar...
saludos...
nos leemos
hermosa imagen...es tuya? que arte! por cierto...alla es otonho, y aqui recien comienza la primavera.
El otoño me estremece. Adoro los cambios de clima.
Espero el invierno con ansiedad.
y la primavera que vendrá.
Y el frió, extremo, hace que me sienta más vivo.
Gracias por tu visita.
Gran foto.
Tus textos me recuerdan a las aceras, no sé si te lo dije ya alguna vez, y hoy ilustrados por ellas. Las aceras también tiene play, son grises salvo al sol, con grietas, y frías en el lado de las esquinas. Siempre me gustaron, me ponen delante la vida.
Saludosssss, ciudadano
Bonne déclaration!!!..belle photographie...bonne musique se sonne pour ces places ...
Au revoir
(mi francés no es muy bueno, en fin...aios)
un sonido de noir desire
y unas veredas húmedas
feliz otoño!
que precioso texto.. muchas gracias por entregarme ese viaje a santiago.. a las calles mojadas..
a ese otoño que aunque a veces molesto, quiero vivir, quiero volver a mirar nuestro tiempo y nuestras horas..
viva el otoño¡¡¡¡¡¡¡¡
hola
ooo genial lo q acabo de leer, pense q no iba terminar.... pero me gusto mucho!!
y las imagenes muy bonitas
q rico el otoño!!!
saludos bye
aaaaa gepe me encanta!!
Bello lo que escribiste y bellas imágenes. Creo que debo caminar más y disfrutar más del otoño...
Feliz otoño.
Saludos!
Claudia.-
excelente imagen....la vida en movimiento perpetuo...
Cierto. Mismas veredas opuestas. Mismo miedo al miedo, misma inmovilidad enmascarada de reflexión, mismas ganas de que la vida esté en otra parte, y podamos por fin llegar allí. Si esperas reproches no conoces a tu cómplice; mi refugio es el tuyo y tu lenguaje un trozo de mi voz (¿puedo?).
Te extrañé muchísimo. Welcome back.
La cronopio.
Posdata:
Las calles son un laberinto cuando hay unos ojos a los que llegar. Eso, como variante de "la ciudad parece un mundo cuando amamos a uno de sus habitantes", que dijera Durrell.
También en esa ansiedad, solidarios.
ay! volver...y tomados de las manos dejar el pensamiento para otro rato...
buen relato....
buen style!
saludos
Bellas tus imagenes y palabras, con toda la belleza otoñal, y el "El viento los llevará. Todo Desaparecerá. El viento nos llevará" tipicamente japones.
El otoño y el centro, en un combinacion poestica que has plasmado muy bien.
Recuerdo, cuando recien legué a Santiago, le dije a un "amigo" por internet que nos juntaramos en el centro, y el me respondio "no voy al centro los domingos, está lleno de nanas", así empecé a conocer y entender Santiago.
Muchos saludos!!
Wow...inspirador post. Es como haber estado con una paleta de pintor en el meollo del ajetreo urbano. Inspirador. En realidad no tengo más palabras, debido a un estado de colapso desde esta maltratada conciencia. Y te felicito por llegar vivo. Al otoño, a las hojas.
Nos leemos compadre!
vuelvo
como se vuelve siempre
a unas letras o a una esquina
y disfruto leerte, otra vez
y descubro otras cosas que antes no vi y comprendo que el asfalto o las hojas y sus circunstacias son solo excusas para el encuentro
a bien tot
Un administrador del blog ha eliminado esta entrada.
me kedo con tus fragmentos
con un poco de ayer.
con risas de espalda
en eskinas perdidas.
me kedo contigo
esperando el invierno
elijo kedarme con tus besos
con tus manos rojas.
hoy me kedo con tus canciones
esperando nuestra linea
hoy kiero accidentes de ciudad
hoy tk.
besos
atte.
me
pd. ahh si eso.
continuacion...
tk
aiòzamor
Cuando las hojas secas se acumulan bajo los árboles, con su color y forma, uno siempre se detiene a contemplar esa belleza... y esas esquinas de la ciudad donde uno espera lo inesperable, son aún más bellas en ésta época...
felices otoños, no?
Siempre te leo y anoche te ví, en el cumpleaños de Hernán. Ahora comprendo todo... tu cara se me hacía familiar...
felicidades!
y hacen una pareja muy linda.
nos leemos.
Un administrador del blog ha eliminado esta entrada.
tambien me sucede, también vivo en la peligrosa obsesión de tener banda sonora para la vida, también me transformo, me alieno y putas que me frustro cuando se me acaban las pilas. Es tanto más fácil escuchar cuando hay un audífono sonando fuerte.
rico el blog, rico tu estilo
saludos
Que rico fue leerle esta vez, me gusto mucho como el tiempo se fue mezclando y que aunque aqui estamos en plena primavera, de vez en cuando nos llega un rayito de frio...
Muchos saludos.
Elva*
¿Y si regreso?
Salût!... me gustó mucho tu post y me hiciste recordar tantas cosas añejas y revueltas en mi cabeza despeinada... hermosas tantas de ellas...
Noir Desir... je les aime beaucoup
Au revoir et à bientôt
Carla de Thune
eso es el otoño, pensar en cosas que vendran, en cosas que se fueron, tiempo de nostalgia, y esperar algo grande aunque no sea durareo, muchos saludos y ojala sea un tibio otoño para resisitir el frio invierno que viene, chau "la mejor manera de buscar, es esperar sentado" =D
si no estas.. ¿como olvidar?
Alucine. Mis màs sinceros saludos empaticos
te felicito!
saludos itermitentes
El viento nos llevará
No tengo miedo del camino
Es necesario ver, es necesario probar
Meandros en lugar de espalda
Todo estará bien
El viento nos llevará
Tu mensaje a la Osa Mayor
Y la trayectoria de la carrera
Una instantanea de terciopelo
Irá aun si no sirve para nada
El viento la llevará
Todo desaparecerá pero
El viento nos llevará
La caricia y la metralla
Y esta herida que nos desgarra
El palacio de antaño
De ayer y de mañana
El viento los llevará
Genética en bandolera
Cromosomas en la atmósfera
Taxis para las galaxias
¿que dice mi alfombra voladora?
El viento la llevará
Todo desaparecerá pero
El viento nos llevará
Ese perfume de nuestros años muertos
Lo que puede golpear a tu puerta
Infinidad de destinos
Uno toma uno ¿que es lo que queda?
El viento lo llevará
Miientras sube la marea
Y cada uno repasa sus cuentas
Llevo al vacío de mi sombra
Polvos de ti
El viento los llevará
Todo desaparecerá pero
El viento nos llevará
te regalo esta traducción que me hicieron.
Noir Désir-Le vent nous portera
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